Hacia una sociedad más inclusiva a través del lenguaje

El lenguaje es una de las prácticas e instrumentos sociales más complejos. Tiene una carga sociocultural común entre les usuaries lingüístiques pero al mismo tiempo, atiende temas individuales. Es por eso que el lenguaje juega un papel sumamente importante en la legitimación de representaciones minoritarias, y el lenguaje incluyente es una nueva manera de abordar dichas representaciones. 

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Estas fueron algunas de las tesis que se trataron en el evento de La importancia del lenguaje incluyente, organizado por el Centro de Estudios Alonso Lujambio (CEAL), la Dirección de Asuntos Estudiantiles y las organizaciones estudiantiles Cuarta Ola y Diversidad Sexogenérica ITAM. El evento contó con la participación de Adrián Chávez, profesor del Departamento de Lenguas; la doctora Adriana Ortiz, Subdirectora de Género, Diversidad e Inclusión; Lucía Moreno, presidente de Diversidad Sexogenérica ITAM; Fernanda Pacheco, tesorera de Diversidad Sexogenérica ITAM; Pamela García, integrante de Cuarta Ola; y Miel Valle, moderadore por parte del CEAL. 

La labor de las instituciones ante el lenguaje incluyente

El foro abrió con la participación de la Dra. Ortiz, quien abordó el tema lingüístico desde una perspectiva más teórica. Comentó que las prácticas lingüísticas que usamos son únicas e irrepetibles pero nos dan un significado histórico y social dependiendo de la comunidad a la que pertenezcamos. El lenguaje, por lo tanto, es una herramienta para el cambio paradigmático hacia el fortalecimiento de los derechos humanos

La Dra. Ortiz habló sobre la importancia de las instituciones para el lenguaje incluyente
La Dra. Ortiz habló sobre la importancia de las instituciones para el lenguaje incluyente. FOTO: ITAM

Mencionó que las instituciones son un pilar muy importante, pues deben promover la construcción social del lenguaje incluyente. En el ámbito institucional, buscar la visibilidad de grupos históricamente marginados no es solo buscar un cambio en la forma que hablamos sino cómo pensamos, representamos, etc. El lenguaje es una herramienta de transformación que busca diversificación, pues no hay una sola forma de nombrarse. 

Hizo una invitación a la facultad del ITAM de convertir las clases en lugares seguros para todo el alumnado usando el lenguaje incluyente.

Lenguaje incluyente y feminismo

A continuación, Pamela García abordó la necesidad del lenguaje incluyente desde el feminismo. Señaló cómo, a lo largo de la historia, lo que concebimos como sociedad, es nombrado, y lo que no se nombra suele desaparecer en un marco de indiferencia. El uso del masculino como término neutro resulta sexista pues plantea el lenguaje como algo inamovible, y no una práctica en constante construcción y que responde a múltiples contextos.

Pamela García señaló que usar lenguaje incluyente rompe barreras mentales
Pamela García señaló que usar lenguaje incluyente rompe barreras mentales. FOTO: ITAM

El hecho de pensar que el masculino es neutro no responde a un argumento consensuado, pues la necesidad de homogeneizar la existencia humana en el masculino viene de querer invisibilizar otras realidades que no sean las masculinas. 

El lenguaje incluyente, planteó Pamela, es una forma de resistencia al sistema patriarcal que nos dice “ustedes no existen y no les vamos a nombrar en los discursos, prácticas, artes y ciencias”. Rompe barreras mentales para acercarnos a otras realidades, experiencias e historias.

Binarismo: ¿invento o descubrimiento?

Miel Valle aprovechó este momento para señalar que hablar solo en masculino sí tiene repercusiones, que se extienden al ámbito legal. Puso como ejemplo la declaración de derechos del hombre y del ciudadano de 1789; este documento no incluía a las mujeres, por lo que la activista Olympe de Gouges hizo la contraparte femenina. Este suceso, sin embargo, excluyó a las personas no binaries y otras identidades de la diversidad. Le ponente remarcó que las personas no binaries pocas veces son nombradas en la ley, lo cual muchas veces lleva a una negación de su identidad. Asimismo, señaló que el binarismo de género es un invento colonial, el cual es muy evidente gracias a grupos como las muxes, clasificación prehispánica que se refiere a un tercer sexo. 

Miel Valle observó que al hablar en lenguaje incluyente estamos reconociendo la identidad de todes
Miel Valle observó que al hablar en lenguaje incluyente estamos reconociendo la identidad de todes. FOTO: ITAM

Hizo una invitación a toda la comunidad a buscar ser más incluyentes a partir de las palabras que usamos, sobre todo porque en muchas ocasiones resulta más sencillo de lo que pensamos. Para fortalecer esto, con ayuda del Centro de Estudios Alonso Lujambio, elaboró un Manual de lenguaje incluyente, donde señalan algunas sugerencias de cómo todes podemos ampliar nuestro vocabulario y hacer sentir más seguras a todas las personas. El manual se puede encontrar al final de esta nota.

El lenguaje incluyente como instrumento político

Adrián Chávez abordó la perspectiva lingüista y comenzó por señalar que el lenguaje incluyente no se refiere únicamente a los marcadores de género (pronombres) sino otros elementos para buscar eliminar expresiones sexistas. El lenguaje incluyente es más un fenómeno político que lingüístico, pues instrumentaliza la lengua y busca atender al mensaje mismo.

Adrián Chávez señaló que el lenguaje incluyente es una licencia política en la que se toman elementos de la lengua para nombrar una realidad
Adrián Chávez señaló que el lenguaje incluyente es una licencia política en la que se toman elementos de la lengua para nombrar una realidad. FOTO: ITAM

Va en contra de muchos principios rectores de la lengua, tales como la economía verbal, pero este argumento no resulta importante pues señalar algo anteriormente invisibilizado es precisamente lo que busca el lenguaje incluyente, aunque requiera usar más palabras para su explicación. El hecho de que desde las convenciones de la lengua sea poco práctico no quiere decir que no podamos secuestrar la lengua para transmitir una idea. 

Lucía Moreno empezó su participación señalando que si no se usa lenguaje inclusivo, hay personas que para el lenguaje no existen. El lenguaje incluyente le da libertad a todas las personas de ser quienes son y abrir esta oportunidad puede significar mucho para personas de la diversidad sexogenérica que buscan expresarse sin ser víctimas de ataque. 

Lucía Moreno cree que el lenguaje incluyente puede abrir oportunidades de crecimiento y seguridad
Lucía Moreno cree que el lenguaje incluyente puede abrir oportunidades de crecimiento y seguridad. FOTO: ITAM

Asimismo, apuntó que no solo las personas no binaries usan pronombres neutros. Los pronombres son una expresión del género pero no necesariamente están dictados por el género. Para complementar esto, hizo una analogía con la ropa: un hombre se puede poner una falda y no cambia nada de su género. Lo mismo pasa con los pronombres; alguien puede probar usar otro pronombre y ver qué tan cómode se siente usándolo. 

El contacto cotidiano con el lenguaje incluyente

Fernanda Pacheco concluyó las intervenciones señalando que la lengua, así como pertenece a la academia, también es la forma de comunicarnos con amigues, familiares y todo nuestro entorno, por lo que debemos aspirar a respetar a todas las personas a través de ella. 

Fernanda Pacheco señaló que no porque hayamos nacido en un esquema tenemos que aceptarlo sin titubeos.
Fernanda Pacheco señaló que no porque hayamos nacido en un esquema tenemos que aceptarlo sin titubeos. FOTO: ITAM

Hablar en lenguaje incluyente es dejar atrás prejuicios y encaminarnos a una sociedad más empática. En una situación tan coyuntural como la que vivimos actualmente, no podemos seguir teniendo redes tan estrechas como para no permitirle ser quien son a las personas. 

 

En la sesión de preguntas y respuestas, una de las preguntas fue si es correcto preguntar a las personas como les gusta que las nombren. Les ponentes concluyeron que en un contexto amplio con muchas personas, tal como el salón de clases, puede resultar invasivo preguntarle a alguien sus pronombres, pues puede ser que la persona se sienta presionada para dar información que no esté lista para compartir. Un consejo es tú decir tus pronombres y hacer sentir seguras a las personas para compartir los suyos. Lo más importante con respecto a los pronombres es no asumirlos. Si te incomoda, usa lenguaje incluyente y si el contexto es adecuado, puedes preguntarlo.

 

MANUAL DE LENGUAJE INCLUYENTE

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