Durante el Seminario de Perspectivas Económicas en el ITAM, Guillermo Ortiz, ex Secretario de Hacienda y ex Gobernador del Banco de México, y Ana María Salazar, directora de Grupo Salazar Slack SC, abordaron diversas crisis económicas y el panorama actual de México en el contexto internacional.
Lecciones del pasado: resiliencia ante crisis económicas
Ortiz comenzó destacando lecciones clave de crisis pasadas, como la del ’94, originada por choques internos y la crisis financiera de 2008 derivada del colapso del mercado subprime. Asimismo, mencionó la crisis de 2020, exacerbada por la pandemia y la figura de Trump. A pesar de sus profundos impactos, estas crisis pudieron ser superadas rápidamente gracias a finanzas públicas sanas, una política monetaria coherente y un marco constitucional robusto, lo que dejó como enseñanza la importancia de mantener estabilidad institucional ante situaciones adversas.
Un panorama fiscal comprometido
No obstante, Ortiz advirtió que las finanzas públicas mexicanas están comprometidas actualmente por programas sociales expansivos y una creciente inestabilidad constitucional. En este contexto, señaló que México enfrenta un panorama débil al negociar el T-MEC, debido a un marco institucional que ha perdido fuerza. Para Ortiz, uno de los mayores desafíos en las negociaciones será entender las tácticas de Trump, quien suele empezar pidiendo lo imposible. En este sentido, propuso que México debería estar preparado para una estrategia de negociación fuerte y audaz, basada en la experiencia de tratar con un líder como Trump en su primer mandato.
Otro tema destacado por Ortiz fue la democracia global. Según él, el expansionismo de Trump, sumado a los problemas de los carteles mexicanos y el tráfico de armas, marcarán una agenda crucial de cooperación entre México y Estados Unidos. El éxito de dichos acuerdos será fundamental para resolver estos problemas de seguridad, que son de interés tanto para México como para su vecino del norte.
En cuanto a la situación fiscal de México, Ortiz reconoció la necesidad urgente de una reforma fiscal, aunque advirtió que no es conveniente abordar una reforma en este momento debido a sus implicaciones políticas. En lugar de una reforma fiscal estructural, propuso mejorar inmediatamente la recaudación del IVA y el impuesto predial como medidas más viables para mejorar las finanzas públicas. A pesar de los esfuerzos por corregir el déficit fiscal, que había alcanzado niveles de 6% del PIB, Ortiz subrayó que el gasto social sigue en aumento, representando más del 30% del gasto total del gobierno. Este crecimiento en el gasto social, combinado con la insuficiencia de recursos a largo plazo, plantea un reto estructural para las finanzas del país.
Un llamado a fortalecer las instituciones ante un entorno incierto
Finalmente, al ser cuestionado sobre qué le «quita el sueño» en el entorno económico, Ortiz mencionó la paradoja mexicana: la necesidad de inversión privada en un contexto de erosión del estado de derecho e instituciones. Este dilema podría generar, gradualmente, una crisis financiera si no se toman medidas para restaurar la confianza en las estructuras fundamentales del país.En resumen, para Ortiz, México enfrenta un escenario complejo en el que las reformas internas y la estabilidad institucional son clave para abordar tanto los retos fiscales como las negociaciones internacionales, especialmente con un entorno global incierto marcado por una versión más agresiva de Trump.
