El pasado martes 10 de febrero, en el EPIC Lab del ITAM, se llevó a cabo la charla “La aventura de crear una StartUp – Primero.ai”. Durante la sesión, los cofundadores de Primero AI conversaron con estudiantes sobre los factores que consideran indispensables para construir empresas de alto impacto, sobre los retos técnicos y culturales que enfrenta la inteligencia artificial en América Latina, y sobre las oportunidades que representan estos retos. Además, compartieron que actualmente se encuentran reclutando talento.

¿Cómo crear una startup de 100 billones de dólares?
Andrés Rosales comenzó la conversación tratando de responder la pregunta: ¿qué se necesita para crear una empresa valuada en cientos de miles de millones? La respuesta, para ellos, son cuatro pilares fundamentales:
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Una barra de talento alta. Plantearon que los equipos excepcionales suelen surgir de talento excepcional, y que elevar el estándar de contratación, por sobre la cantidad de personas contratadas, es indispensable para promover el crecimiento a largo plazo de una startup.
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Es necesario un “platform shift”. Señalaron que los cambios de paradigma abren ventanas únicas de oportunidad. Como evidencia señalaron la popularización de los modelos de lenguaje en los últimos años (LLMs), lo cual ha dado cabida a un sinfín de nuevas oportunidades de crear valor.
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Un mercado grande (y/o adyacente a uno enorme). Subrayaron la importancia de elegir un mercado con suficiente tamaño y de construir un producto de alta demanda desde el principio.
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Excepcionalismo. Reconocieron que el número de empresas que crecen a ese nivel es reducido y que, además de ejecución, suele requerir una combinación difícil de replicar: talento, financiamiento y al menos un poco de suerte.

La propuesta de Primero AI.
En la segunda parte, describieron el enfoque de Primero.ai: construir sobre los sistemas de inteligencia artificial actuales para facilitar la logística, y mejorar la integración interna de las grandes empresas de América Latina. Su objetivo: convertirse en la siguiente gran empresa tecnológica del s.XXI y la primera de México.
Desde su perspectiva, una pieza clave en los próximos años será la evolución de los llamados AI workers. En la sesión, plantearon que todavía no existe una adopción generalizada de estas soluciones en el entorno corporativo regional, pero que el escenario puede cambiar conforme maduren el talento y los canales de distribución. También mencionaron ejemplos de agentes aplicados a tareas específicas de ingeniería, como el refactoring (reorganización y mejora del código), para ilustrar cómo la automatización puede tomar forma en procesos concretos.
Además de esto explicaron por qué quieren enfocarse en la región, señalando las oportunidades que presenta. Primero enfatizaron que, en algunos casos, las soluciones diseñadas para grandes empresas en Estados Unidos (con contratos muy grandes y estructuras ya estandarizadas) no se traducen de forma directa a México, donde la regionalización y los costos de operación comparativamente bajos suelen volverse obstáculos para las organizaciones. Por otro lado, también observaron que, en México, los equipos de IT no siempre están igual de empoderados en la toma de decisiones, y en ocasiones los criterios de inversión se ven influidos por dinámicas personales o familiares.
Un punto que se repitió en varias intervenciones fue que el valor de estas herramientas no necesariamente proviene de “reemplazar trabajo”, sino de descubrir nuevas fuentes de ingreso y habilitar capacidades que antes no se exploraban por costos, tiempos o coordinación interna.

Qué recomiendan a estudiantes que van empezando
Hacia el cierre, los ponentes compartieron sus recomendaciones para quienes están en sus primeros semestres y se encuentren interesados en las startups. Afirmaron que lo mejor que puedes hacer es integrarte en alguna startup por unos años para aprender sobre crecimiento acelerado de productos, operación y toma de decisiones y, después, considerar crear un proyecto propio con una base de experiencia más sólida.
En la discusión también se mencionó que, a medida que el costo de infraestructura para modelos baja por la inversión en el ecosistema, parte de la oportunidad económica se mueve hacia una segunda capa: la de desarrollo de productos y aplicaciones que convierten capacidad tecnológica en soluciones útiles para organizaciones reales.
Conclusiones del encuentro.
La sesión en el EPIC Lab dejó un panorama claro: construir startups de alto impacto exige decisiones difíciles y consistentes en talento, mercado y timing tecnológico, pero también una lectura fina del contexto local, cultural y organizacional donde esas soluciones se implementan. Para la comunidad del ITAM, este tipo de encuentros abre un espacio útil para conectar la formación técnica con preguntas reales sobre producto, adopción y ejecución en la región, y para entender cómo se están formando equipos que buscan operar a estándares globales desde América Latina.
