Durante el ciclo escolar otoño 2024, el Centro Cultural Manuel Gómez Morin (CCMGM), el Departamento de Estudios Generales y el Centro de Estudio Alonso Lujambio, tuvieron el placer de establecer en el ITAM la Cátedra Extraordinaria Manuel Gómez Morin, con el propósito de crear un espacio para el estudio y análisis de México en el siglo XX, a través de los ojos de Manuel Gómez Morin, relevante actor político y cultural de nuestro país.

Contexto histórico
Manuel Gómez Morin fue más que un destacado político mexicano. Manuel Gómez Morin fue un abogado distinguido, activista y promotor de la cultura, la democracia, la institucionalización y la educación en México.
Entre sus logros destacan la Fundación del Banco de México, la libertad de cátedra y la fundación del Partido Acción Nacional (PAN).
Familia
Manuel Gómez Morin nació en Batopilas, Chihuahua. Manuel Gómez Castillo, inmigrante español y padre de Manuel Gómez Morin, fallece al año de que él nazca. Por lo que su madre, Concepción Morín del Avellano, hija de inmigrante normando, se encarga por completo de Gómez Morin, formando un vínculo que perduraría hasta la muerte de ella.
La segunda gran mujer de la vida de Don Manuel fue su esposa, Lidia Torres Fuentes, contrayendo matrimonio en 1924. Con ella, tendría cuatro hijos: Juan Manuel, Gabriela, Mauricio y Margarita.
Vida estudiantil
El Banco de México
Manuel Gómez Morin fue uno de los principales impulsores de la creación del Banco de México, fundado el 25 de agosto de 1925 por decreto del presidente Plutarco Elías Calles. Gómez Morin desempeñó un papel fundamental en la estructuración de la institución. El Banco de México surgió como un banco central con el objetivo de regular la política monetaria del país y garantizar la estabilidad del peso mexicano. Como primer presidente del Consejo del Banco de México, trabajó en la consolidación de la entidad y en la creación de un marco institucional que permitiera al banco operar de manera independiente, asegurando que sus decisiones no estuvieran sujetas a influencias políticas.
Durante su tiempo en el banco, Gómez Morin también fue crucial en la definición de sus objetivos y funciones. Además de la emisión de moneda y la regulación del sistema financiero, el Banco también asesoraría al gobierno en cuestiones económicas y financieras. Además, promovió el fortalecimiento del sistema bancario mexicano y la creación de un entorno de confianza en las instituciones financieras del país. Gómez Morin dejó el Banco de México en 1932, pero su legado perduró en la estructura y el funcionamiento de la institución. Su salida no significó el fin de su influencia, ya que siguió participando activamente en el ámbito político y educativo, manteniendo siempre su compromiso con la estabilidad económica y el desarrollo del país.
Rectoría de la UNAM
Manuel Gómez Morin siempre defendió la libertad de cátedra. Por eso, cuando Vicente Lombardo, director de la Preparatoria, quiso imponer una visión socialista en los planes de estudio, Gómez Morin se opuso. Consiguió el apoyo de diversos sectores de la universidad y de la sociedad logrando la solidaridad de la comunidad universitaria. Bajo el lema Austeridad y Trabajo, pudo salvar a la Universidad de la crisis económica a la que el gobierno la tenía sometida Tras la violencia estudiantil y la represión policíaca, Gómez Morín fue nombrado rector por el consejo universitario.
Siempre defendió la autonomía y la libertad de cátedra de la Universidad, promovió la reorganización administrativa y académica universitaria, e impulsó la mejora en los planes de estudio. Su enfoque en la educación integral y humanista permitió que la Universidad Nacional se consolidara como un referente en América Latina. Gómez Morin también fomentó una mayor apertura hacia la investigación científica y el desarrollo de nuevas ideas, contribuyendo al prestigio y la consolidación de la universidad.
En 1934, tras renunciar dos veces de forma fallida, el consejo universitario le otorgó el grado de Doctor Honoris Causa, siendo reemplazado por Fernando Ocaranza, y en 1936 la Academia Mexicana de Legislación y Jurisprudencia le otorgó el premio Peña y Peña por su defensa de la Universidad.
El PAN
De acuerdo al mismo Manuel Gómez Morin:
“Nuestro propósito no es el de ganar una elección, sino el de luchar por una verdadera transformación de México… Hay que dar la batalla sin otro interés, sin resentimientos y sin malicia, sin apetito y sin odio, sin otro compromiso que deliberar en la verdad, resolver en conciencia y acatar con lealtad la decisión a que lleguemos por los caminos que libremente hemos aceptado. No olvidemos que nuestro deber es permanente, no lucha de un día, sino brega de eternidad.”
Reflexiones
Manuel Gómez Morin nos enseñó que la lucha por un país debe ser institucional, democrática, pacífica y eterna. Institucional porque respeta las garantías individuales; democrática porque busca corregir los problemas de todos, independientemente del contexto; pacífica porque el cambio debe lograrse sin violencia; y eterna porque el progreso es continuo y nunca debe detenerse.
Además, Gómez Morin destacó el papel crucial de las universidades en la transformación de la sociedad. Para él, el cambio real debe surgir desde el interior de estas instituciones, que deben ser centros de formación intelectual, ética y cultural. Las universidades no solo deben ofrecer conocimiento técnico, sino también fomentar la reflexión crítica y la responsabilidad social, pilares fundamentales para un futuro mejor.

Desde el pasado, con sus textos y logros, Manuel Gómez Morin nos invita a seguir innovando y seguir luchando por un mejor México: uno más libre, más justo y más próspero.
