Manuel Gómez Morin: un legado de autonomía, educación y democracia

Durante el ciclo escolar otoño 2024, el Centro Cultural Manuel Gómez Morin (CCMGM), el Departamento de Estudios Generales y el Centro de Estudio Alonso Lujambio, tuvieron el placer de establecer en el ITAM la Cátedra Extraordinaria Manuel Gómez Morin, con el propósito de crear un espacio para el estudio y análisis de México en el siglo XX, a través de los ojos de Manuel Gómez Morin, relevante actor político y cultural de nuestro país.

Manuel Gómez Morin. Foto CCMGM/ITAM
Manuel Gómez Morin. Foto CCMGM/ITAM

Contexto histórico 

Manuel Gómez Morin vivió en una época clave de la historia de México y del mundo. Nacido el 27 de febrero de 1897, vivió  durante la Primera Guerra Mundial, los Roaring Twenties, la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. A su vez, en México, estudió durante la Revolución Mexicana y participó en la reconstrucción del país bajo el régimen de partido único.

A lo largo de su vida, fue testigo del surgimiento y expansión de diversos ideales como la igualdad, la libertad, el nacionalismo, el comunismo, el capitalismo y el socialismo. Los principios que lo inspiraron fueron la autonomía y fortalecimiento de las instituciones, la educación como motor de cambio y el desarrollo económico con justicia social. Aunque falleció el 19 de abril de 1972, sin ver el cambio partidista ni la democracia mexicana, su legado fue fundamental para que estos procesos fueran posibles.

Quién fue Manuel Gómez Morin 

Manuel Gómez Morin fue más que un destacado político mexicano. Manuel Gómez Morin fue un abogado distinguido, activista y promotor de la cultura, la democracia, la institucionalización y la educación en México.  

Entre sus logros destacan la Fundación del Banco de México, la libertad de cátedra y la fundación del Partido Acción Nacional (PAN). 

Familia

Manuel Gómez Morin nació en Batopilas, Chihuahua. Manuel Gómez Castillo, inmigrante español y padre de Manuel Gómez Morin, fallece al año de que él nazca. Por lo que su madre, Concepción Morín del Avellano, hija de inmigrante normando, se encarga por completo de Gómez Morin, formando un vínculo que perduraría hasta la muerte de ella.

La segunda gran mujer de la vida de Don Manuel fue su esposa, Lidia Torres Fuentes, contrayendo matrimonio en 1924. Con ella, tendría cuatro hijos: Juan Manuel, Gabriela, Mauricio y Margarita.

Vida estudiantil 

Durante su infancia y juventud,  Manuel Gómez Morin se mudó a Guanajuato, estudiando primaria y secundaria en el Colegio del Sagrado Corazón. Tras finalizar sus estudios secundarios, se trasladó a la Ciudad de México, donde se graduó de la Escuela Nacional Preparatoria y luego estudió derecho en la Escuela Nacional de Jurisprudencia de la Universidad Nacional de México (hoy Facultad de Derecho de la UNAM).

Durante su tiempo en la universidad, fue discípulo del rector Antonio Casso y José Vasconcelos. Compartió aulas con figuras destacadas como Vicente Lombardo Toledano, Antonio Castro Leal, Jesús Moreno Bacca, Teófilo Olea Leyva y Alberto Vázquez del Mercado. Con ellos, en 1916, fundó la Sociedad de Conferencias y Conciertos. El  grupo sería conocido como Los Siete Sabios debido a su prestigio académico. Con el tiempo, se unieron al grupo otros personajes relevantes como Daniel Cosío Villegas, Miguel Palacio Macedos y Narciso Bassols.

A lo largo de su vida estudiantil, Gómez Morin fue editorialista en El Heraldo de México. En 1919, a los 21 años, adelantó créditos y obtuvo su título de abogado.

Vida profesional 

Manuel Gómez Morin comenzó su vida laboral en la universidad. Sin embargo, su carrera profesional arrancó junto al abogado Miguel Alessio Robles, estableciendo su oficina en el Banco de Londres y México. En su carrera de abogado se destacó en múltiples áreas.

En 1920, fue designado secretario particular de Salvador Alvarado, secretario de Hacienda del presidente Álvaro Obregón, y oficial mayor de la Secretaría de Hacienda. A los 24 años, ascendió a subsecretario bajo el gobierno de Adolfo de la Huerta. En 1921, trabajó con Miguel Palacio Macedos en la Agencia Financiera del gobierno mexicano en Nueva York, donde negociaron la deuda externa mexicana con los bancos norteamericanos y la deuda de los petroleros con el gobierno de México.

En 1922, regresó a la UNAM como director de la Escuela Nacional de Jurisprudencia, implementando reformas fundamentales al establecer programas de Licenciatura y en Economía y Doctorado en Derecho.

Bajo la presidencia de Plutarco Elías Calles, regresó a la Secretaría de Hacienda como asesor de Alberto Pani, Secretario de Hacienda. Redactó la ley de recaudación fiscal, conocida más tarde como el Impuesto Sobre la Renta (ISR), organizó la Convención Nacional Fiscal, y formó parte de la comisión que redactó la ley y creó al Banco de México. Posteriormente, redactó la Ley de  Crédito Agrícola, que creó al banco del mismo nombre. También trabajó en la redacción de un proyecto para el seguro social y representó a México en la Liga de Naciones.

Gómez Morin jugó un papel clave en la reconstrucción de México, y asesoró también a grandes corporaciones, como el Banco de Comercio, el Banco de Londres y México, Grupo Monterrey y el Puerto de Liverpool, Compañías de Seguros, Compañías Mineras, entre otros. Además, desde su despacho, fue consultor comercial de la embajada rusa.

En 1929, apoyó la candidatura presidencial de José Vasconcelos. En 1931 formó parte de la Comisión Monetaria encargada de cambiar el patrón oro por el patrón plata en la moneda mexicana. En 1933, fue nombrado rector de la Universidad Nacional, donde luchó por la autonomía y la libertad de cátedra. En 1937 el gobierno de Ecuador lo invita para asesorlo en la creación de su Banca Central.Finalmente, en 1939, Gómez Morin fundó el Partido Acción Nacional (PAN), reuniendo a empresarios, intelectuales, liberales, profesionistas y miembros de la clase media, con el objetivo de promover la institucionalización y la democracia en México.

El Banco de México

Manuel Gómez Morin fue uno de los principales impulsores de la creación del Banco de México, fundado el 25 de agosto de 1925 por decreto del presidente Plutarco Elías Calles. Gómez Morin desempeñó un papel fundamental en la estructuración de la institución. El Banco de México surgió como un banco central con el objetivo de regular la política monetaria del país y garantizar la estabilidad del peso mexicano. Como primer presidente del Consejo del Banco de México, trabajó en la consolidación de la entidad y en la creación de un marco institucional que permitiera al banco operar de manera independiente, asegurando que sus decisiones no estuvieran sujetas a influencias políticas.

Durante su tiempo en el banco, Gómez Morin también fue crucial en la definición de sus objetivos y funciones. Además de la emisión de moneda y la regulación del sistema financiero, el Banco también asesoraría al gobierno en cuestiones económicas y financieras. Además, promovió el fortalecimiento del sistema bancario mexicano y la creación de un entorno de confianza en las instituciones financieras del país. Gómez Morin dejó el Banco de México en 1932, pero su legado perduró en la estructura y el funcionamiento de la institución. Su salida no significó el fin de su influencia, ya que siguió participando activamente en el ámbito político y educativo, manteniendo siempre su compromiso con la estabilidad económica y el desarrollo del país.

Rectoría de la UNAM

Manuel Gómez Morin siempre defendió la libertad de cátedra. Por eso, cuando Vicente Lombardo, director de la Preparatoria, quiso imponer una visión socialista en los planes de estudio, Gómez Morin se opuso. Consiguió el apoyo de diversos sectores de la universidad y de la sociedad logrando la solidaridad de la comunidad universitaria. Bajo el lema Austeridad y Trabajo, pudo salvar a la Universidad de la crisis económica a la que el gobierno la tenía sometida Tras la violencia estudiantil y la represión policíaca, Gómez Morín fue nombrado rector por el consejo universitario.

Siempre defendió la autonomía y la libertad de cátedra de la Universidad, promovió la reorganización administrativa y académica universitaria, e impulsó la mejora en los planes de estudio. Su enfoque en la educación integral y humanista permitió que la Universidad Nacional se consolidara como un referente en América Latina. Gómez Morin también fomentó una mayor apertura hacia la investigación científica y el desarrollo de nuevas ideas, contribuyendo al prestigio y la consolidación de la universidad.

En 1934, tras renunciar dos veces de forma fallida, el consejo universitario le otorgó el grado de Doctor Honoris Causa, siendo reemplazado por Fernando Ocaranza, y en 1936 la Academia Mexicana de Legislación y Jurisprudencia le otorgó el premio Peña y Peña por su defensa de la Universidad.

El PAN

Ante la creciente centralización del poder en México y la consolidación del Partido Revolucionario Nacional (PRN), Manuel Gómez Morin, junto con un grupo de intelectuales, profesionistas y ciudadanos, abogaron por la creación de una alternativa política. El PAN fue fundado en  septiembre de 1939 con el propósito promover una democracia auténtica, una participación activa de la sociedad civil y una organización política que pudiera contrarrestar los efectos del autoritarismo y el control unipartidista.

Las ideologías que definieron al PAN bajo el liderazgo de Gómez Morin, se destacó un enfoque en el respeto a la dignidad humana y la defensa de la libertad individual.

Gómez Morin y los fundadores del PAN abogaron por una política de justicia social que no fuera incompatible con la iniciativa privada y el libre mercado. Así, el PAN promovió una visión de un México democrático, solidario y libre, donde la participación activa de los ciudadanos y la creación de una sociedad más justa fueran los pilares de su proyecto político. Este enfoque se sustentó en principios de autonomía, descentralización del poder y una crítica constante al autoritarismo del sistema priista.

De acuerdo al mismo Manuel Gómez Morin:

“Nuestro propósito no es el de ganar una elección, sino el de luchar por una verdadera transformación de México… Hay que dar la batalla sin otro interés, sin resentimientos y sin malicia, sin apetito y sin odio, sin otro compromiso que deliberar en la verdad, resolver en conciencia y acatar con lealtad la decisión a que lleguemos por los caminos que libremente hemos aceptado. No olvidemos que nuestro deber es permanente, no lucha de un día, sino brega de eternidad.”

Reflexiones

Manuel Gómez Morin nos enseñó que la lucha por un país debe ser institucional, democrática, pacífica y eterna. Institucional porque respeta las garantías individuales; democrática porque busca corregir los problemas de todos, independientemente del contexto; pacífica porque el cambio debe lograrse sin violencia; y eterna porque el progreso es continuo y nunca debe detenerse.

Además, Gómez Morin destacó el papel crucial de las universidades en la transformación de la sociedad. Para él, el cambio real debe surgir desde el interior de estas instituciones, que deben ser centros de formación intelectual, ética y cultural. Las universidades no solo deben ofrecer conocimiento técnico, sino también fomentar la reflexión crítica y la responsabilidad social, pilares fundamentales para un futuro mejor.

Manuel Gómez Morin. Foto CCMGM/ITAM
Manuel Gómez Morin. Foto CCMGM/ITAM

Desde el pasado, con sus textos y logros, Manuel Gómez Morin nos invita a seguir innovando y seguir luchando por un mejor México: uno más libre, más justo y más próspero. 

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