Una coyuntura externa compleja, con una ventana de oportunidad
En la conferencia magistral “México ante la reconfiguración del comercio global”, Vidal Llerenas, subsecretario de Industria y Comercio (en representación de la Secretaría de Economía), planteó que el principal obstáculo de corto plazo para el crecimiento sigue siendo el entorno externo. Sin embargo, subrayó que México llega a 2026 en una posición más sólida que hace un año, con expectativas más estables conforme avanza el diálogo con los principales socios comerciales.
Integración con Norteamérica y estabilidad macro: ventajas vigentes
Llerenas destacó que México conserva una integración profunda con Estados Unidos y Canadá, lo que, en un contexto de tensiones comerciales y relocalización de cadenas de valor, constituye un activo estratégico. A ello sumó elementos macroeconómicos que, desde su perspectiva, sostienen la confianza: inversión extranjera directa en niveles elevados, inflación moderada, estabilidad cambiaria y finanzas públicas sanas, respaldadas por medidas recientes en Pemex y un incremento de ingresos públicos.
El punto crítico: elevar el contenido nacional de las exportaciones
Uno de los ejes centrales del mensaje fue el diagnóstico sobre la estructura exportadora. Aunque México exporta cada vez más la exportación promedio tiene alrededor de 30% de contenido nacional, una cifra que ayuda a explicar por qué una economía altamente exportadora ha crecido por décadas a tasas moderadas.
Frente a ello, explicó que el gobierno se fijó como meta incrementar en 15% el contenido nacional, mediante encadenamientos productivos, sustitución de importaciones y una estrategia de desarrollo sostenible donde la economía circular puede jugar un papel relevante.
Sectores con potencial y ventaja arancelaria
En su lectura, el T-MEC seguirá otorgando a México una ventaja arancelaria frente a economías competidoras, abriendo oportunidades en sectores donde ya existen capacidades instaladas, como electrónicos, electrodomésticos, dispositivos médicos y farmacéutica. En este último, subrayó un objetivo específico: fortalecer la capacidad para producir insumos activos, genéricos y biomedicinas con potencial exportador.
Política industrial “proactiva”: proyectos, permisos y polos regionales
Llerenas informó que la Secretaría de Economía da seguimiento a cerca de 1,900 proyectos de inversión, por aproximadamente 325 mil millones de dólares, con un enfoque proactivo para facilitar permisos, destrabar trámites y acelerar la concreción. También destacó la estrategia de 15 polos de desarrollo regional, así como el impulso a proyectos energéticos, de infraestructura y esquemas de inversión mixta.
Nearshoring y relocalización: el reto es convertir exportación en valor agregado
Finalmente, planteó que México enfrenta una oportunidad histórica de relocalización productiva, en un mundo donde ya no solo importa producir barato, sino dónde y con quién se produce. El desafío será traducir la fortaleza exportadora en mayor valor agregado, desarrollo regional y prosperidad compartida.
