El viernes 3 de octubre de 2025 se llevó a cabo el Seminario de Perspectivas en Computación 2025: “Agencia en nuestro futuro: el trabajo y la Inteligencia Artificial”, un encuentro académico que reunió a líderes empresariales, especialistas en ética y filosofía, responsables del sector energético y a la comunidad universitaria.
El objetivo fue reflexionar, con mirada crítica y multidisciplinaria, sobre cómo la Inteligencia Artificial (IA) está transformando el aprendizaje, el empleo y la toma de decisiones públicas y privadas.
Apertura institucional
En su mensaje de bienvenida, Julia González Romero, Presidenta de la Asociación de Ex Alumnos, destacó la importancia de abrir espacios de diálogo sobre el papel que jugarán las futuras generaciones frente al trabajo, la tecnología y la IA.
Por su parte, el Vicerrector, Dr. Alejandro Hernández, subrayó que la institución se ha preparado para liderar la conversación sobre innovación tecnológica a través de su División Académica de Ciencias de la Computación.
Además, enfatizó la necesidad de formar profesionales capaces de dirigir con pensamiento crítico, interdisciplina y responsabilidad social en la nueva era de la inteligencia artificial.

Conferencia magistral: “Robots, Mentiras y Dinero”
José A. Murillo presentó ejemplos del avance de la IA y la automatización en distintas áreas: robots humanoides de alta precisión, vehículos autónomos de Waymo con menores tasas de accidentes, películas creadas íntegramente con IA y proyectos de desextinción apoyados en algoritmos de predicción genética.
Advirtió sobre los riesgos de la llamada “AI-nsiedad”: pérdida de empleos, decisiones opacas, dependencia tecnológica, pérdida de privacidad y deshumanización.
Murillo mostró cómo la IA se aplica en RappiCard para mejorar la atención al cliente mediante GenAI, optimizar campañas de marketing y fortalecer modelos de riesgo crediticio, logrando reducir impagos sin limitar la aprobación de créditos.
También presentó casos de uso en los sectores de construcción, venta mayorista y crédito empresarial.
Concluyó que el éxito en la era de la IA exige aprendizaje continuo, alfabetización digital, multidisciplinariedad, resiliencia, inversión personal y equilibrio ético entre lo humano y lo tecnológico.

Mesa de perspectivas: filosofía y ética
Los panelistas analizaron el papel ético de la IA en la vida cotidiana y en el diseño institucional.
Juan Humberto Sossa comparó la IA con un martillo: una herramienta cuyo impacto depende de quién y cómo la utilice.
“Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, recordaron.
David Moreno señaló que la tecnología nunca es neutral, ya que incorpora intereses e incentivos. Por ello, el desarrollo tecnológico debe incluir reflexiones estéticas, morales y sociales.
Max Mergenthaler situó la IA en la historia de las grandes transformaciones humanas, como la imprenta o el internet, y llamó a garantizar trabajo digno, herramientas seguras y mentoría inversa: aprender de las nuevas generaciones para adoptar tecnología con criterio.

Mesa de perspectivas: economía, energía y sociedad
En esta mesa, los especialistas situaron la IA en el contexto de la infraestructura crítica y la justicia socioambiental.
Gustavo Arroyo explicó que las redes eléctricas actuales requieren planeación, ciberseguridad e integración con el Internet de las Cosas (IoT).
Paola Ricaurte abordó el costo socioambiental de la digitalización y exhortó a diseñar políticas que no trasladen la carga a comunidades vulnerables.
Por su parte, Shai Rozen planteó una pregunta clave:
“¿Aceptaríamos un diagnóstico médico de una IA sin conocer su ruta de decisión?”
El debate derivó en un consenso sobre la necesidad de transparencia y explicabilidad algorítmica.
Susana Cazorla destacó el potencial de la IA para detectar fallas de mercado, siempre que existan auditorías efectivas, mantenimiento y supervisión real, no solo burocrática.

Mesa de perspectivas: impacto actual
Daniel Vaughan presentó las estrategias de adopción tecnológica en RappiCard, que van desde el uso cotidiano de asistentes generativos hasta automatizaciones robustas con gobierno de datos, seguridad y cumplimiento normativo.
Durante la jornada, los ponentes coincidieron en que la interdisciplinariedad y la mentoría inversa son esenciales para una adopción tecnológica responsable.
Asimismo, se subrayó que la Inteligencia Artificial debe cerrar brechas laborales, garantizar sueldos justos y evitar la explotación.
La dignidad, concluyeron, no se automatiza: se diseña desde la política pública, la cultura organizacional y la tecnología ética.

