“El éxito de los proyectos en robótica depende, en gran medida, de los estudiantes”

¿Qué tan lejos está nuestra realidad de lo que vemos en películas de ciencia ficción?

Para el Doctor Alfredo Weitzenfeld y sus estudiantes no parece estar tan lejos de su trabajo cotidiano en el laboratorio de Robótica. Desde hace más de un año, por ejemplo, han estado fabricando y programando robots futbolistas, los cuales han llevado a competir al abierto americano de Robo-Cup 2003, celebrado en Pittsburgh, y al de 2004, celebrado en Nueva Orleans. En el 2003, en la categoría small-size soccer robots, obtuvieron el tercer lugar, detrás de dos de los mejores equipos del mundo, mientras que en el 2004 obtuvieron el segundo lugar.

¿De qué se trataba esta competencia?

Varios investigadores internacionales fundaron esta liga de futbol en 1997, con dos objetivos: llevar a cabo eventos que motiven a competir a estudiantes de diversas universidades del mundo y aplicar la investigación que se está realizando en el campo de la robótica a una competencia específica. A nosotros en particular nos interesaba participar como una estrategia pedagógica, porque este tipo de competencias motiva a los estudiantes a desarrollar proyectos de investigación.

1997

En síntesis, es un torneo de futbol en donde compiten varios equipos de robots fabricados por diferentes universidades. Nosotros armamos completamente desde cero cinco robots futbolistas. Son lo que se conocen como "autónomos" porque no hay nadie moviéndolos, ni controlándolos remotamente, lo que significa que desde que los prendemos y empiezan a funcionar, nosotros ya no hacemos nada hasta que acaba el partido. Es una labor que abarca áreas tan variadas como mecatrónica, electrónica, visón, comunicación, control e inteligencia artificial, siendo esta conjunción de temas el mayor de los retos.

¿Cuánto tiempo estuvieron preparándose para la competencia?

La idea original se platicó con los estudiantes hace ya casi dos años y anualmente estamos rediseñando casi de cero todos nuestros sistemas tanto de hardware como de software a partir de las experiencias anteriores y de lo aprendido de los demás equipos. Llevamos ya dos generaciones de estos robots y siempre hay mucho que mejorar.


Usted está inmerso en el mundo de la robótica. ¿Cuál es el sueño último en esta área de investigación?

El objetivo central de la robótica es hacer robots o entidades inteligentes capaces de resolver problemas y que sean útiles para el ser humano al apoyarlo en tareas que requieren alta precisión o que pueden ser peligrosas. Están, por ejemplo, los robots de las plantas de ensamblaje de automóviles, los famosos "brazos", que son extremadamente útiles por su precisión y rapidez. Otros robots se usan en situaciones riesgosas como puede ser una planta nuclear, en las profundidades del mar en donde el hombre no puede llegar debido a la presión, o para el rescate de víctimas dentro de edificios que se han derrumbado por causa de terremotos, por ejemplo. Existen también tareas que en los países desarrollados son muy costosas como, por ejemplo, el cuidado de las personas de la tercera edad, de ahí la idea de tener un robot humanoide que sea agradable y útil.

¿Cuál es la mayor satisfacción al trabajar con sus estudiantes?

La mayor satisfacción para mí es darme cuenta que hay gente a la que le interesa lo que uno trata de hacer; ver cuando los estudiantes se motivan, y dan todo lo que pueden dar. Nuestros proyectos de investigación en robótica requieren de mucha dedicación y año tras año hemos tenido la suerte de ver que los resultados son cada vez mejores. No solo hemos extendido nuestra participación en las competencias de fútbol a otras categorías como las que utilizan los robots de cuatro patas, si no que también estamos desarrollando robots para otras aplicaciones, como los de búsqueda y rescate de seres humanos en zonas de derrumbes urbanos. A través de estos proyectos y con el apoyo de los estudiantes, poco a poco estamos definiendo nuevas oportunidades tecnológicas para nuestro país.

Si deseas obtener mayor información, envíanos un correo a: alfredo@itam.mx

 

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