Colmillo: historia real del perro que inspiró la mascota del ITAM

El miércoles 29 de septiembre de 2015 se presentó oficialmente a Colmillo, la mascota del ITAM que acompañará a nuestros equipos en competencias deportivas. Nuestra mascota saludó al rector Arturo Fernández, al vicerrector Alejandro Hernández y a la directora de Desarrollo y comunicación Institucional Alejandra Peralta. Además, hizo un recorrido por las plazas y pasillos del ITAM conviviendo con algunos de los alumnos y profesores.

 

Colmillo mascota
La mascota Colmillo, una historia real / Imagen: @ITAM

 

Para terminar su paseo, Colmillo acudió a la Comida de Integración de Contadores en Plaza de las Palmeras en la que convivían profesores y alumnos de la carrera. El equipo Colmillos adoptó el nombre en honor a quien fuera amigo y guardián de nuestra Institución por 17 años, el perro Colmillo.

 

Colmillo: el perro que se robó el corazón de una comunidad

 

Para conocer mejor la historia del perro Colmillo, recomendamos la lectura de esta pieza periodística elaborada por Sarahí Panecatl:

 

Blanco, Colmillo; mascota extra oficial más influyente y afamada del ITAM. Conocido por ser miembro de la academia desde 1992 y salvaguardar las puertas de esta H. Institución. Murió por problemas causados en la cadera y columna vertebral propias de su edad avanzada.

Colmillo Blanco fue el nombre con el cual fue bautizado por los policías cuando llegó al ITAM ya de edad joven, entre el periodo de otoño – invierno de 1992. Nadie sabe exactamente su procedencia, llegó sin avisar, y no sabemos cuales fueron las causas reales por las cual nuestro noble perro eligió el ITAM como su nuevo hogar. Pero nos podemos remontar a un archivo del periódico de El Supuesto del año de 1999, en donde el autor bajo el nombre ‘Mendieta’ hizo una entrevista humorística sobre la llegada del perro sin pedigree a la máxima casa de estudios.

La historia  de Colmillo terminó  de esta forma:

En sus últimos días se veía decaído, ya no comía y casi no se movía. La Licenciada Alejandra Sierra, quien supervisaba el cuidado de Colmillo, informó que tenía problemas en la columna vertebral. Se lo llevaron el primero de Junio a una veterinaria en San Jerónimo. El veterinario le diagnosticó artritis y su problema en la cadera era terminal, por lo que decidieron, entre autoridades y las personas que se encargaban de él, dormirlo con fe de parar su sufrimiento el dos de Junio 2009. Sus cenizas las conserva María de los Ángeles Cruz quien fue el ángel de Colmillo. Cuidó de él desde su llegada a la escuela hasta el día de su muerte, agradecemos sus atenciones durante toda su vida y a una alumna, que pidió mantenerse anónima, por pagar todos los gastos de cuidado y de incineración para nuestra mascota.

Aunque muchos estudiantes están en espera de algún tipo de placa para nuestra mascota dentro de la Institución, aún no hay planes por parte de ninguna asociación o institución de organizarla.

 

El recuerdo de Colmillo se convirtió en acicate para no olvidarlo jamás. Todo el mundo quiso rendir un homenaje a esta mascota.  Y el ITAM lo tomó en cuenta:

 

En 2006, surgió la iniciativa estudiantil de convertir a Colmillo en la mascota del equipo de fútbol americano “Colmillos Blancos” y en 2010 –con el apoyo del Consejo de Alumnos- en la imagen del equipo de fútbol Arena. La idea despertó gran entusiasmo: Zeky Murra, alumno de Economía y uno de los promotores de este proyecto, compartió que “él y sus compañeros siempre sintieron gran orgullo al portar la imagen de Colmillo en su casco”. Entonces Alejandra Peralta, directora de Planeación y Desarrollo, adoptó este proyecto e hizo posible el diseño profesional de la imagen y la mascota oficial. Alejandro Saldierna, auxiliar en la Coordinación de Deportes, resaltó la importancia de adoptar esta imagen para todos los equipos deportivos representativos por significar “un punto común a la Comunidad ITAM” al “reforzar el sentimiento de pertenencia”.

 

El símbolo más preciado del ITAM, que acompaña siempre a los Colmillos, nuestro equipo de fútbol americano, es legado de admiración por aquel perro que robó nuestros corazones y hoy está en todas partes.