El efecto de insumos e incentivos en la educación pública

Al terminar su doble licenciatura en economía y matemáticas en la Universidad de los Andes, Mauricio Romero se enfrentó con una decisión: o seguir el camino de un policy maker haciendo una maestría o hacer un doctorado. Si cursaba la maestría, regresaría a Colombia a desempeñarse en el sector público. Si elegía hacer un doctorado, se volvería el proveedor de insumos e incentivos para que quienes implementan políticas hicieran mejores políticas públicas. Mauricio optó por la segunda alternativa y obtuvo un doctorado en economía por la Universidad de California en San Diego. Este camino lo llevó a enfocarse en hacer experimentos aleatorios. Mauricio los describe como “un experimento en el cual a cierto grupo de personas se le da algo, mientras que a otros no, para medir el efecto posteriormente”.

Durante su segundo año en el doctorado surgió un proyecto de investigación en el que Mauricio trabajaría durante los siguientes 6 años. Se trataba de averiguar cómo afectan las dotaciones de insumos y los incentivos en el desempeño de estudiantes en escuelas públicas. No era una tarea sencilla, pues se necesitaban varios recursos muy difíciles de obtener. Por ejemplo, acceso a una cierta cantidad de estudiantes, profesores y escuelas públicas. El proyecto se pudo llevar a cabo gracias a la ayuda de Twaweza, una ONG enfocada educación en Tanzania. Mauricio y su equipo obtuvieron el permiso del gobierno de Tanzania para implementar un experimento aleatorio en 350 escuelas públicas.

Insumos e incentivos, ¿suficientes para mejorar el rendimiento?

La pregunta central era: ¿cuál es el efecto de ciertas políticas educativas en el desempeño de los estudiantes? Mauricio asegura que “el pensamiento preponderante en el mundo educativo sigue siendo que a las escuelas les hacen falta recursos que incluyen dinero, libros y otro tipo de materiales físicos. Por lo que, la conclusión de muchos es que hace falta invertir más dinero a las escuelas”. En su experimento, se buscó comprobar si más recursos realmente generaban mejores sistemas educativos.

El experimento se llevó a cabo al dotar a 70 escuelas con más recursos, a 70 escuelas con mejores incentivos para los profesores, a 70 escuelas con más insumos e incentivos, y usando a otras 140 escuelas como una forma de control. Los incentivos estaban construidos de manera que por cada estudiante que aprobara el examen de competencia en matemáticas, inglés y la lengua local, se le pagaría al profesor un equivalente a $3 USD (aproximadamente). En las otras escuelas seleccionadas recibirán un aumento presupuestario de alrededor de $6.25 USD por estudiante. En total, lo que las escuelas recibieron bajo este programa fue alrededor del triple de lo que reciben de otros programas de subsidios gubernamentales.

Iniciativas completas llevan a mejores resultados

Los resultados fueron muy reveladores para el discurso actual de políticas educativas. Las escuelas que recibieron el aumento y el programa de incentivos mostraron mejoras significativas en el rendimiento de los estudiantes. “Dar solamente más dinero no cambia para nada el aprendizaje, mientras que un programa de incentivos tiene efectos modestos; la combinación es la que tiene efectos grandes, mayores a la suma de las dos por separado”, asegura Romero. Esto demuestra que las políticas educativas deben modificarse para no solo enfocarse en aumentos presupuestales, sino también en mejorar los incentivos para los profesores.

Esto se ve reflejado en varios países con problemas educativos, como México. País en el que observamos que los profesores no tienen incentivos para hacer su trabajo bien. El economista resaltó que la complejidad del problema se centra en la implementación. Instalar un sistema de incentivos con la presencia actual de sindicatos fuertes de profesores es casi imposible.

“Debemos enfocarnos ahora mismo en los incrementos salariales del futuro, los cuales deben estar atados a incentivos condicionales a asistencia de los maestros y desempeño de sus alumnos”.

-Dr. Mauricio Romero

El actual profesor de Economía en el ITAM resaltó que disfruta mucho hacer este tipo de investigación aunque requiere de mucho tiempo y recursos. Para este proyecto tuvo que pasar mucho tiempo en el campo (en Tanzania), revisando que el proyecto tuviera sentido y se recolectaran los datos de manera adecuada. Para el profesor Romero, hacer este tipo de investigación resulta similar a ser un emprendedor, formando una empresa chica que implementa el proyecto, recolecta los datos y luego los analiza.

La publicación del profesor Romero junto con el equipo de Twaweza, Inputs, Incentives, and Complementarities in Education: Experimental Evidence from Tanzania, será publicada en el Quarterly Journal of Economics.

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